


Originaria de Europa, Olea europaea sylvestris es muy apreciada en bonsái por su tronco retorcido, madera antigua y corteza profundamente texturizada, que transmiten edad y carácter mediterráneo. Sus hojas pequeñas, coriáceas y de tono verde grisáceo aportan un aspecto sobrio y atemporal, manteniendo interés visual durante todo el año.
Luz solar: Prefiere pleno sol. La exposición directa es esencial para mantener un follaje compacto y un crecimiento saludable.
Riego: Requiere riegos moderados, permitiendo que el sustrato se seque parcialmente entre riegos. Evite el encharcamiento.
Humedad: Se adapta bien a ambientes secos y bien ventilados. No necesita pulverizaciones.
Poda: Pode en primavera y verano para mantener la forma y promover una ramificación fina. Responde bien a podas más severas en madera joven.
Fertilización: Aplique fertilizante equilibrado durante el crecimiento activo. Modere la fertilización en verano y reduzca en invierno.
Trasplante: Cada 3–5 años, en primavera, utilizando un sustrato muy bien drenado.
Floración y Fructificación: Produce flores pequeñas y discretas en primavera, seguidas de aceitunas pequeñas que aportan interés natural y carácter al árbol.
Ficha técnica