


Originaria de la región mediterránea, Ficus carica es una especie caducifolia muy apreciada en bonsái por su tronco robusto, carácter rústico y fuerte presencia visual. Sus hojas grandes y lobuladas aportan una textura muy marcada durante la temporada de crecimiento, mientras que la fructificación añade interés ornamental y estacional.
Luz solar: Prefiere pleno sol. Una buena exposición favorece el vigor y la fructificación.
Riego: Requiere riegos regulares durante el crecimiento activo. Tolera breves periodos de sequía, pero evite el encharcamiento.
Humedad: Se adapta bien a ambientes secos. Las pulverizaciones son opcionales.
Poda: Pode en primavera y verano para controlar el crecimiento y mantener la forma. Tolera bien podas más intensas.
Fertilización: Aplique fertilizante equilibrado durante el crecimiento activo. Reduzca en otoño y suspenda en invierno.
Trasplante: Cada 2–3 años, en primavera, utilizando un sustrato bien drenado.
Floración y Fructificación: Produce higos decorativos y comestibles desde el verano hasta el otoño. Las flores no son visibles, ya que se desarrollan en el interior del fruto.
Ficha técnica