- Nuevo


Originaria de la región mediterránea, la Myrtus communis es una especie muy apreciada en bonsái por su follaje perenne, denso y aromático, así como por su floración delicada que aporta elegancia a la composición. La ramificación fina permite crear siluetas compactas y bien definidas.
Luz solar: Prefiere pleno sol o semisombra. Una buena exposición favorece la densidad del follaje y la floración.
Riego: Riegos regulares, manteniendo el sustrato ligeramente húmedo. Tolera cortos periodos de sequía una vez bien establecida.
Humedad: Se adapta bien a niveles normales de humedad, beneficiándose de buena ventilación.
Poda: Tolera bien podas frecuentes. La poda de mantenimiento ayuda a conservar la forma y la densidad de la copa.
Fertilización: Fertilizar desde primavera hasta comienzos del otoño. Reducir o suspender en invierno.
Transplante: Cada 2–3 años, en primavera, utilizando un sustrato bien drenado.
Floración y Fructificación: Produce pequeñas flores blancas aromáticas a finales de la primavera y en verano, seguidas de bayas oscuras decorativas en otoño.
Ficha técnica