


Originaria de Japón, la Azalea satsuki ‘Osakazuki’ es un cultivar clásico muy valorado en bonsái por su floración intensa y su fuerte carácter visual. Las flores aparecen desde finales de primavera hasta comienzos del verano, principalmente en tonos rojo vivo e intenso, ofreciendo una presencia muy llamativa y elegante. Su crecimiento es vigoroso pero controlable, con buena respuesta a la poda y gran capacidad de formación estructural, siendo adecuada para bonsáis de tamaño medio a grande.
Luz: Prefiere semisombra luminosa. Conviene protegerla del sol directo fuerte, especialmente en verano y durante la floración.
Riego: Necesita riegos regulares y abundantes, manteniendo el sustrato siempre ligeramente húmedo. No tolera la sequedad prolongada.
Humedad: Agradece ambientes húmedos. Se recomiendan pulverizaciones regulares, sobre todo en periodos calurosos o secos.
Poda: Debe realizarse justo después de la floración para conservar la forma y estimular nuevos brotes. Evitar podas tardías o fuera de temporada.
Fertilización: Aplicar fertilizante específico para azaleas después de la floración y durante el crecimiento activo. Suspender durante la floración.
Trasplante: Cada 2 años, después de la floración, utilizando un sustrato ácido y bien drenado, adecuado para azaleas.
Floración: Florece desde finales de primavera hasta principios de verano de forma abundante y muy impactante. El principal interés ornamental reside en la intensidad del color floral y su contraste con el follaje.
Ficha técnica