


Originaria de Asia, la Elaeagnus pungens es una especie muy apreciada en bonsái por su follaje perenne, coriáceo y de textura marcada, así como por su gran resistencia y capacidad de adaptación. El contraste entre el verde intenso del haz y los tonos plateados del envés aporta profundidad visual a la composición.
Luz solar: Prefiere pleno sol o semisombra. Una buena exposición favorece la densidad del follaje y el vigor general.
Riego: Riegos moderados, permitiendo que el sustrato se seque ligeramente entre riegos. Tolera bien periodos cortos de sequía.
Humedad: Se adapta bien a niveles normales de humedad, beneficiándose de buena ventilación.
Poda: Tolera bien podas frecuentes e intensas. La poda de mantenimiento es esencial para controlar el crecimiento y definir la silueta.
Fertilización: Fertilizar desde primavera hasta otoño. Reducir o suspender en invierno.
Transplante: Cada 2–3 años, en primavera, utilizando un sustrato bien drenado.
Floración y Fructificación: Presenta floración discreta y aromática en otoño, seguida de pequeños frutos de interés ornamental secundario.
Ficha técnica