


Importada de Japón, la Akadama es un sustrato arcilloso de origen volcánico, reconocido por su alta calidad. Tras su extracción, se somete a un proceso de secado a alta temperatura y posteriormente se tamiza y clasifica en diferentes granulometrías.
Está compuesta por partículas duras y estables que retienen el agua y los nutrientes, liberándolos de forma gradual a las raíces del bonsái. Su estructura porosa garantiza un excelente drenaje y una óptima aireación del sustrato, favoreciendo el desarrollo saludable de raíces finas.
Con pH neutro y una elevada capacidad de intercambio catiónico (CIC), la Akadama contribuye a mejorar la salud de las plantas, facilitando la absorción de nutrientes y reforzando su vigor. Puede utilizarse sola o mezclada con otros sustratos, siendo especialmente recomendada para macetas de tamaño pequeño y medio.